Toda persona, en algún momento y por algún motivo puede ser "víctima" de temores. Esos temores pueden ser de diverso tipo, y de distinto grado. Una ligera aprehensión frente a un objeto o situación, puede traducirse en inquietud anímica, que en homeopatía la llamamos ansiedad.
Pero si dicha ligera aprehensión se profundiza, podemos llegar al temor o fobia y, en grado superlativo, al terror.
Lo diferenciamos del susto, en que éste es producto de un hecho súbito, por ejemplo, susto por ruido ensordecedor, como consecuencia de una explosión o un relámpago.
Existen numerosos tipos de miedos, en nuestro Repertorio Homeopático de síntomas de detallan aproximadamente 300. Algunos son conocidos y comunes, como ser: a la enfermedad, a la muerte, al futuro, al fracaso, a los animales, al agua, a la locura, a las alturas, a las habitaciones cerradas, a las serpientes, a que algo malo suceda, a aparecer en público, a la oscuridad, a los ruidos, a perder el control, y muchos más...
A veces se presenta una situación de mayúscula parálisis, frente a algo , que se manifiesta como una suma de miedos, que puede incluir un temor de muerte inminente, acompañado de manifestaciones neurovegetativas, tales como sudoración profusa, debilidad, mareos, náuseas, inestabilidad en la marcha, inquietud, desasosiego. A este estado lo denominamos "pánico".
La persona se paraliza con gran terror, como si estuviera de pie al filo de un gran precipicio en lo alto del Himalaya.
Vivir así se torna en un calvario para quien padece esta situación. Esto está generalmente vinculado a su historia personal, tal que condiciona y genera los síntomas. Dicho raconto de hechos acaecidos, que se relacionan con sus síntomas, lo llamamos, historia biopatográfica. Esos hechos pueden tener o no-vigencia en el momento actual (de la consulta), y generan causalidad, es decir, generan la enfemedad.
La Homeopatía Unicista, puede ayudar a superar estas crisis. Mejorando el temor, fobia, terror, o pánico, al punto de atenuarlos, o lograr que la persona no los sufra mas...
En el equilibrio energético y emocional que se alcanza se puede lograr paz y tranquilidad, todo depende de la persona y de la capacidad de reacción de su fuerza o energía vital.
Es él mismo quien se mejora, ayudado por la medicación homeopática, la cual lo va llevando de manera tangible al mencionado equilibrio.
Vale mucho la pena intentar corregir dichos miedos o fobias con esta medicina, sobre todo porque muchas veces pasan de largo a la hora de intentar corregirlos de alguna otra manera. Se termina diciendo:
"Y bueno, qué se la va a hacer si soy así, miedoso, no tengo remedio"
El tema es diametralmente opuesto, sí existe el remedio que lo va a mejorar, todo es cuestión de alcanzarlo...

 

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