Piernas inquietas 

Hace algunos años, haciendo guardias de Terapia intensiva, una noche me impresionó un señor, acostado en una de las camas de internación, que no hacía otra cosa que sacudir violentamente sus piernas para uno y otro lado.
Cuando pregunté si le habían dado algún sedante para que descanse mejor me dijeron que tenía el Síndrome de las piernas inquietas, y que era muy difícil tratarlo, por lo cual no había que prestar atención.
Varias veces más lo ví, ya que padecía de una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y cada dos por tres era internado por catarro, fiebre, y sepsis.
Siempre de noche agitaba sus piernas, hasta que un día llegó totalmente tranquilo. Yo en ese tiempo no era aún homeópata, pero desde entonces comencé a escuchar hablar de la homeopatía, ya que era el único tratamiento que lo había curado.
El sindrome de las piernas inquietas es una afección poco frecuente, de predisposición hereditaria, a veces asociada a diabetes, déficit de hierro, vitaminas B, uso de drogas. Le provoca la inquietud, una sensación de frío, pinchazos, calambres y dolor en las piernas. Convencionalmente se trata con tranquilizantes, o analgésicos.
La Homeopatía ofrece medicación específica parta ser dada en forma repetida hasta mejorar. Los medicamentos que pueden darse son muchos, pero va a hacer mejor efecto el que más se adapte a las modalidades, o formas de presentación, de los síntomas. Algunos son taréntula, cincum, y hay más.

VER NOTA IMPORTANTE