Insuficiencia renal 

Es la incapacidad del riñón para poder hacer su trabajo habitual: formar orina. Hay dos formas, una de instalación brusca (aguda) y la otra de instalación solapada, insidiosa (crónica).
Si disminuye la formación de orina, el efecto inmediato es la acumulación en sangre de diversos sustancoas tóxicas, y líquidos.
Las causas que pueden llevar a la claudicación renal son muchas, y su enumeración exede a la intención de esta breve orientación clínica.
En los síntomas, además de la escasa o nula formación de orina, tendremos: gran decaimiento, edemas, coloración amarillo grisácea en la piel, náuseas, vómitos, confusión, estupor, y coma.
El tratamiento depende de la causa subyacente. Habrá que intentar restaurar la función del riñón, como sea posible, y mientras este no funcione, podrá efectuarse diálisis (sesiones de purificación de la sangre con riñon artificial), una o tantas sesiones las que sean necesarias hasta la normalización de la función renal, cuando se logra. 
Hay casos de destrucción o daño renal irreversible y que exijen una medida más drástica: la cirugía de reemplazo del riñón perdido por el de un donante (transplante).
Desde el punto de vista homeopático, se ofrece medicación de tropismo, o de acción local, que va a ayudar a cubrir las diversas modalidades, formas de presentación, de los síntomas acompañantes.

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