Fiebre 

La fiebre es un conjunto de signos y síntomas que se ponen en marcha para defender el cuerpo generalmente contra la agresión e invasión de un germen.
La hipertermia (aumento de temperatura corporal más allá de 37.3 ºC) es solo un aspecto de este síndrome.
Los otros aspectos sintomáticos dependerán de cual es el órgano agredido. Así en una neumonía habrá tos, expectoración abundante amarillenta, fatiga, falta de aire, dolor del tórax. En una meningitis: dolor de cabeza, rigidez de nuca, intolerancia a la luz, vómitos en chorro, cuerpo tieso.
Así cada enfermedad infecciosa dará un cuadro distinto, pero con temperatura elevada. Solemos decir que si la temperatura supera los 39ºC estamos frente a una invasión bacteriana, y si es entre 37 y 38.5, el cuadro puede ser viral.
La fiebre puede tratarse homeopáticamente. Lo hacemos si la temperatura sube mucho o si deteriora el estado general del enfermo. Los homeópatas hacemos muchas preguntas para saber las modalidades (modos de aparecer) que tiene el cuadro febril. En función a esto damos el medicamento que cubra dichas modalidades en dosis repetidas a intervalos cortos hasta mejorar.
 
 
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