Diabetes

Comúnmente conocida como aquella enfermedad que lleva alto el nivel de azúcar en sangre.
Recuerdo que en la Facultad de Medicina, un profesor una vez mencionó una frase que me impresionó: "Es la enfermedad de la inanición (falta de todo), en medio de la abundancia.
Por un lado en la sangre sobra el azúcar. Por el otro, en las células falta por completo.
El motivo de esta afección es: o bien por la falta de insulina, (sustancia encargada de regular niveles de azúcar), o bien por la falta de uso adecuado de la misma en las células.
Se la clasifica en tipo I y tipo II. El I , puede ser más frecuente en jóvenes, es el dependiente de insulina; en el II no se aprovecha la poca insulina que se produce, y se mejora con drogas hipoglucemiantes orales.
En el primer tipo puede haber un daño severo del páncreas.
Si el azúcar "sobra" en sangre, pasa a la orina, y en su pasaje se lleva agua del cuerpo, con lo cual habrá deshidratación y sed.
El diagnóstico es un simple análisis de azúcar en sangre (glucemia), lo cual podrá complementarse con una curva de tolerancia a la glucosa.
A partir de dichos niveles altos empiezan a enfermarse diversos órganos: sistema nervioso, riñones, corazón, arterias, ojos.
Como homeópata me ha tocado ver muchas veces personas en la que a partir de una gran pena, decepción, pérdida o desilusión, se genera un gran desequilibrio emocional que en breve tiempo se traduce en diabetes. Por todo esto el medicamento homeopático de base o constitucional puede ser muy valioso en su función preventiva, si es que aún no se ha desencadenado la enfermedad, o para ser dado a la par de la medicación convencional (insulina o hipoglucemiantes) en personas con enfermedad declarada.
También existen medicamentos que cubren las modalidades del los síntomas locales. Algunos son: codeinum, argentum, y hay más.
 

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