Bocio   

Se llama así a un agrandamiento de la glándula tiroides lo cual le da el aspecto de pelota que sobresale en el cuello. 
La principal causa es la falta de iodo en la dieta, o que la persona portadora viva en una zona que no contiene iodo. La glándula también se agranda cuando no alcanza a producir la cantidad de hormonas que necesita el cuerpo.
Se diagnostica por una ecografía de tiroides o centellograma de tiroides. Los análisis de sangre pueden revelar valores de TSH (hormona hipofisaria que estimula la tiroides) normales o altos, niveles de T4 normales o bajos, captura de iodo normal o elevada. En el análisis de orina los niveles de excreción de iodo pueden ser bajos.
Un agrandamiento progresivo de la tiroides y el desarrollo de nódulos endurecidos pueden indicar una evolución hacia la malignidad.
El tratamiento apunta a suplir la falta de iodo suministrando pequeñas dosis del mismo, como ioduro de potasio. Cuidado: el consumo excesivo de iodo también produce bocio.
Otro tratamiento es suministrar hormonas tiroideas para frenar a la hipófisis (TSH) y de esta manera normalizar el tamaño de la tiroides.
Si la tiroides crece mucho y no deja respirar o tragar, algunos apuntan al tratamiento quirúrgico.
Desde el punto de vista homeopático, existen distintos medicamentos que cubren las modalidades de los síntomas. Uno es iodum, otro es spongia, hay muchos más.
 
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