Enfermedades de los senos  

Toda mujer debería estar acostumbrada a auto examinarse periódicamente sus senos. Esto constituye uno de los principales puntos a ser tenidos en cuenta para la prevención de enfermedades cancerosas.
Ante la más mínima sospecha o duda, ya sea por durezas palpables o diferencias de tamaño, hay que consultar al ginecólogo de inmediato.
La técnica para este auto examen consiste en mirarse desnuda atentamente en un espejo de diversas posiciones, con los brazos bajos primero, luego con los brazos elevados. Luego pálpese tranquilamente tratando de descubrir si hay alguna zona de mayor densidad o nodular. Primero de un lado, luego del otro.
En caso de infección e inflamación (mastitis) el tratamiento será antibióticos. Podrá acompañarse con medicación homeopática de tropismo. Algunos son: silícea, phytolaca, hepar sulphur.
En el amamantamiento la higiene antes y después de cada mamada es importante. Suele recomendarse  crema de caléndula para ser aplicada al terminar. Pero a veces se producen pequeñas fisuras o grietas del pezón que suelen ser muy dolorosas. Para estos casos también existen medicamentos que cubren las modalidades de los síntomas locales. Uno de ellos es el castor equi, pero existen más.
Ante cualquier tumoración consulte con su ginecólogo, o mastólogo. La solución puede ser quirúrgica aunque sean benignos. Recuerde que aquí como en muchos otros casos el mejor tratamiento es la prevención.

VER NOTA IMPORTANTE