Hipertensión arterial

La fuerza que hace la sangre contra las paredes de las arterias depende de lo elásticas que éstas sean y de la cantidad de sangre circulante. Cuando esta fuerza supera ciertos límites tendremos un cuadro de hipertensión arterial.
Según la Organización Mundial de la Salud, se considera que el 6 % de la población mundial es hipertensa.
Existen estadísticas como la publicada por la National Health Examination Survey ,que indican que en un 15 % de la población blanca y un 27 % de la población de raza negra son hipertensos en los Estados Unidos.
Estudios de nuestro país muestran una incidencia general del 23.4% y llegan al 35% en grupo de edad mayor de 64 años.
Es un mal de nuestra época sumamente frecuente, y peligroso, fundamentado esto último por la escasez sintomática de la mayoría de los casos.
Muchas veces llega a la consulta quien ya ha sufrido las consecuencias de una crisis hipertensiva severa. Así el cuadro puede ser de gravedad tal que puede dejar secuelas en quien lo padece.
Se considera que una persona está hipertensa cuando sus cifras de presión arterial mínima están por encima de 90 mm de mercurio. A estos casos se los denomina leves. Si la cifra está por encima de los 100 y hasta 109 mm de mercurio son casos moderados, y más allá de los 110 mm de mercurio son severos.
Coincide toda la bibliografía médica, tradicional, en decir que en más de un 80% de los casos no hay causa definida y que la mejor medicina es la preventiva, y en estos casos recomienda para los cuadros leves, hacer actividad física, una buena dieta, corregir excesos alimentarios, y restringir el aporte diario de sal en cada comida... Y punto. Se acabó la ciencia. Entonces?
Se olvidan de lo más importante, lo cual es que a partir de un "sano equilibrio" de su propia fuerza vital una persona puede corregir su susceptibilidad de enfermar, y además partiendo de dicho equilibrio es capaz de no dejarse influenciar por los peligros a su salud o noxas, que lo rodean...
¿Cómo se llega a esto? A través de una medicación indicada para esa persona, y para ese momento....
En aquellos casos en que se presentan cuadros de hipertensión leve y que están dentro de ese 80 %, sin otra enfermedad causante, es fundamental el papel de la homeopatía.
Existen 97 medicamentos homeopáticos capaces de cubrir el síntoma de acuerdo con la modalización que presente  y mejorar la situación del paciente, pero uno y solo uno bastará para alcanzar el efecto deseado. Mediante ese único medicamento convenientemente diluido y dinamizado, quien lo prueba tiene la oportunidad inmejorable de equilibrar su Fuerza Vital o Energía interna y logrado esto ser menos susceptible de enfermar.....
En aquellos casos en que la hipertensión sea moderada o severa, la medicación será mixta. Por un lado se basará en el medicamento anti-hipertensivo prescripto por médico cardiólogo, y por otro lado, el medicamento homeopático de fondo o constitucional prescripto por el médico homeópata.
De esta manera podrán existir las tareas y preocupaciones cotidianas pero la manera de encararlas será totalmente distinta, ya que el medicamento homeopático dado logra su efecto saludable en el más absoluto sentido de la palabra. 
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