Arritmias

Literalmente hablando la palabra "arrtimia" significa: "sin ritmo".
El ritmo es una de las propiedades fundamentales del corazón. Gracias a él puede cumplirse la noble función de llevarle a cada parte del cuerpo la sangre que necesita.
Existen muchos tipos de arritmia, algunas más banales y otras más graves con compromiso de vida inclusive. Lo importante es que frente a un cuadro de palpitaciones, mareos, debilidad, habrá que consultar con el cardiólogo para que elabore el diagnóstico clínico preciso.
Hay arritmias rápidas o lentas de acuerdo a la cantidad de latidos cardíacos que se tengan. El pulso normal oscila entre los 60 y 85 latidos por minuto.
En cardiología usamos fármacos antiarrítmicos. Quizás el más conocido o popular sea la amiodarona. Estos fármacos muchas veces frenan la arritmia, evitan consecuencias peores, pero a veces es difícil "curarla".
Como homeópata he dado más de una vez medicamentos específicos de acuerdo con las modalidades del síntoma "palpitaciones" encontrando resultados muy buenos, que he podido documentar con electrocardiogramas y estudios holter de 24 horas.
Los medicamentos son muchos pero algunos de ellos son: spigelia, digitalis, lilium tigrinum, spongia, glonoinum, phosphorus, belladona, aurum, y más.

VER NOTA IMPORTANTE