La Homeopatía es, como habíamos definido en un artículo anterior, una medicina que actúa por semejanza... Usa medicamentos naturales sin química, sin píldoras, y actúa sobre la energía o fuerza vital... Y qué es esto?
Pues bien. Digamos que cada persona se compone de tres elementos fundamentales, e indivisibles: Su cuerpo físico, su mente o psiquis, y su fuerza o energía vital...
Esto es sencillamente lo que lo mantiene vivo... Su propia fuerza o energía vital...
Tiene características: es inmaterial porque no se puede tocar, es dinámica porque cambia, es soberana, porque rige todo, inclusive la materia, es armonizadora porque tiende al equilibrio.
Es sobre esta energía vital que la Homeopatía actúa por excelencia a partir de la acción de sus medicamentos que contienen precisamente lo que corrigen: energía...
Al enfermarse toda persona muestra síntomas.... Estos son los gestos o modos de ser sentir u obrar del organismo enfermo... Estos síntomas pueden ser muy evidentes o no, es decir, visibles o estar escondidos en la persona afectada, con el riesgo de generar con el tiempo un desequilibrio mayor y una enfermedad evidente curable o incurable en el peor de los casos...
Pero existe siempre un común denominador: el desequilibrio vital...
Esto se produce desde antes de que la persona se ha enfermado... Y si no se administra un medicamento energético específico para esto no hay manera de mejorar dicho desorden... Sencillamente porque el desorden energético actúa de modo insidioso generando mayor desorden.... Y más enfermedad...
Todos sabemos que existen enfermedades incurables, para todas las medicinas, pero lo que no todos saben es que existen siempre causas para esas enfermedades, causas que muchas veces pasan desapercibidas... No se les presta atención y entonces todo es un:
Dale que va...
La vida plena es vivir en armonía con si mismo y con el medio. El medio es una energía. Vivir es avanzar energéticamente...
Estar sano no es simplemente no tener enfermedades, es mucho más profundo que eso, es estar en equilibrio...
Y hoy en día ... quién puede estar equilibrado?
Es por ello que es de fundamental importancia un tratamiento energético a través de la verdadera homeopatía unicista, para estar en equilibrio... Mejorarnos si estamos enfermos, o tener menos susceptibilidad de enfermar si nos consideramos sanos...
Y esto de la Fuerza Vital no es ningún invento... Viene siendo estudiado desde hace muchisimos años. Así ya era descripta por Hipócrates (Padre de la Medicina), en el año 400 AC con el nombre de "pneuma", llamada "entelequia" por Aristóteles unos años después...
En el año 1520 aproximadamente fue llamada "arqueo" por Paracelso...
Hasta que en 1810 el concepto vitalista fue tomado por Hahnemann (Padre de la Homeopatía) cuando publicó la primera edición de su tratado doctrinario de homeopatía: El Organón. Allí describió conceptos fundamentales de la fuerza vital y el modo en el que actúan los medicamentos sobre la misma...
Posteriormente vivió un gran Vitalista: el Dr. Luis Pasteur, quien es considerado el padre de la Microbiología. También estudió la fuerza vital y enunció que si la resistencia vital de un individuo de quiebra, cualquier microbio podrá invadirlo...
Entonces, si la energía o fuerza vital es lo fundamental en la vida de cualquier persona, comprenderemos el porqué de la importancia de la homeopatía al ser la Medicina de la Fuerza Vital..

 

Dr. Sergio E. Pereira Vitale

Médico Homeópata Unicista